Kylian Mbappé no jugará la final que soñaba, pero todavía tiene motivos de sobra para salir a la cancha este sábado. El delantero francés disputa hoy el partido por el tercer puesto del Mundial 2026 frente a Inglaterra, en el Hard Rock Stadium de Miami, con la posibilidad de seguir engordando una de las hojas de servicio más impresionantes en la historia de los Mundiales de fútbol.
Aunque el objetivo máximo del torneo —levantar la Copa del Mundo— ya quedó descartado para Francia, el partido de esta tarde adquiere un significado especial: es la última oportunidad de Mbappé en el Mundial 2026 para seguir acercándose a récords históricos que muy pocos futbolistas pueden soñar con alcanzar.
El camino truncado hacia la final
Francia llegaba a la semifinal del Mundial 2026 como una de las grandes candidatas al título, pero España le cortó el paso con un contundente 2-0 el pasado martes 14 de julio, con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro. Los galos, que buscaban su tercera final consecutiva tras el título de 2018 en Rusia y el subcampeonato de 2022 en Catar, no lograron generar el mismo peligro ofensivo que habían mostrado durante el resto del torneo, pese a los intentos de Mbappé y Ousmane Dembélé por desnivelar el marcador.
Del otro lado de la llave, Inglaterra corrió una suerte similar: cayó ante la Argentina de Lionel Messi, quedando también fuera de la pelea por el título mundialista. Ambas selecciones, que llegaron al Mundial 2026 entre las grandes favoritas, se medirán ahora en el tradicional partido de consolación, uno de los compromisos más particulares —y a la vez más subestimados— del calendario de cualquier Copa del Mundo.
Se trata de un duelo que históricamente carga con una fama poco atractiva: es el partido que, según se suele decir, “nadie quiere jugar”. Sin embargo, tanto para Francia como para Inglaterra, subir al podio del Mundial 2026 representa un cierre honroso de un torneo en el que ambas selecciones estuvieron a solo un paso de pelear por el título.
Un número histórico bajo la manga
Más allá del resultado deportivo, el partido de esta tarde tiene un condimento especial para Mbappé: la posibilidad de seguir escribiendo su nombre en los libros de historia de la Copa del Mundo. El delantero francés llega a este encuentro con 20 goles anotados en 20 partidos disputados a lo largo de tres ediciones mundialistas —Rusia 2018, Catar 2022 y esta cita de Norteamérica 2026—, una marca que lo posiciona como el segundo máximo goleador histórico de los Mundiales de fútbol, solo por detrás de Lionel Messi.
La comparación entre ambos jugadores resulta particularmente llamativa si se analiza el ritmo goleador de cada uno. Mientras que el astro argentino necesitó 30 partidos repartidos en seis Mundiales distintos para alcanzar la marca de 20 tantos, Mbappé llegó a esa misma cifra en apenas 20 encuentros, firmando un promedio de un gol por partido que no tiene precedentes en la historia reciente del torneo. Ese dato, por sí solo, explica por qué gran parte de la conversación futbolística mundial gira en torno a la carrera goleadora entre ambas estrellas.
En esta edición del Mundial 2026, además, el delantero francés llegó a 8 goles, la misma cantidad que había conseguido cuatro años atrás en Catar 2022, convirtiéndose en el primer futbolista en registrar dos Copas del Mundo consecutivas con ocho anotaciones cada una. Lo más llamativo es que en esta ocasión necesitó solamente seis partidos para llegar a esa cifra, un partido menos que en la edición anterior, lo que confirma una progresión goleadora que sigue en ascenso pese al paso de los años.
La pelea por la Bota de Oro sigue abierta
Con sus 8 goles, Mbappé comparte en estos momentos el liderato de la tabla de goleadores del Mundial 2026 con Lionel Messi, quien disputará la gran final de mañana domingo ante España en busca de su segunda estrella mundialista como capitán de la Albiceleste. Esa igualdad en la cima de la tabla de goleadores convierte al partido por el tercer puesto en una oportunidad de oro —nunca mejor dicho— para que el delantero francés se adelante en la carrera por el premio Bota de Oro antes de que se dispute el último partido del torneo.
Históricamente, el partido por el tercer lugar del Mundial ha sido aprovechado por delanteros de selecciones eliminadas para aumentar su cuenta goleadora personal, precisamente porque suele disputarse con menor presión táctica y con más espacios libres en el campo que una final o una semifinal, donde el resultado condiciona cada decisión futbolística. No sería la primera vez en la historia de los Mundiales que un jugador se queda con el título de máximo anotador del torneo gracias a un buen desempeño en este duelo de consolación, disputado habitualmente un día antes de la gran final.
Un partido especial para Deschamps
El encuentro de esta tarde tiene además un significado adicional para el cuerpo técnico francés: será la última vez que Didier Deschamps dirija a Les Bleus desde el banquillo, tras confirmarse su salida de la selección francesa al término del Mundial 2026. Deschamps, campeón del mundo como jugador en 1998 y como entrenador en 2018, cierra así un ciclo histórico al frente de la selección gala.
En la conferencia de prensa previa al partido, el entrenador remarcó que el equipo tiene la responsabilidad de representar dignamente a Francia, más allá de que el objetivo final —la Copa del Mundo— quedara fuera de alcance tras la derrota ante España. Ibrahima Konaté, defensor central del combinado galo, también se refirió a la despedida de Deschamps, reconociendo el impulso que el técnico dio a la carrera de numerosos jugadores franceses a lo largo de los últimos años, incluyendo al propio Mbappé.
Los futbolistas de la selección francesa coincidieron en que, aunque ninguno soñaba con disputar el partido por el tercer puesto del Mundial 2026, la responsabilidad profesional obliga a salir a competir hasta el último minuto del torneo, sin importar que el trofeo ya esté fuera de sus manos.
Alineaciones confirmadas para el duelo de Miami
Deschamps confirmó que Mbappé estará disponible para el partido de esta tarde, aunque adelantó que realizará cambios respecto a la alineación habitual que utilizó durante gran parte del Mundial 2026. Francia saldrá con Brice Samba en el arco; una línea defensiva compuesta por Malo Gusto, Maxence Lacroix, Ibrahima Konaté y Theo Hernández; un mediocampo con Warren Zaire-Emery y N’Golo Kanté; y una delantera conformada por Marcus Thuram, Rayan Cherki, Désiré Doué y el propio Kylian Mbappé como principal referencia ofensiva.
Del lado inglés, Jude Bellingham y Harry Kane serán las principales cartas ofensivas de un equipo que llega golpeado tras quedarse a un paso de la final, luego de que Argentina le diera vuelta al marcador en los minutos finales de la semifinal disputada días atrás. Thomas Tuchel, al frente del banquillo inglés, buscará cerrar el torneo con una victoria que le permita a su selección quedarse con la medalla de bronce del Mundial 2026.
Lo que está en juego además del podio
Más allá del prestigio deportivo y el impacto directo en el legado personal de Mbappé, el duelo entre Francia e Inglaterra también reparte un importante premio económico otorgado por la FIFA a la selección que finalice en el tercer lugar, además de puntos que inciden directamente en el ranking mundial de ambas federaciones de cara a las próximas eliminatorias y competiciones oficiales.
El encuentro está programado para comenzar a las 5:00 p.m., hora de Miami, en un Hard Rock Stadium con capacidad para más de 65.000 espectadores, uno de los recintos más importantes utilizados durante esta edición de la Copa del Mundo organizada conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá.
La cita queda servida para el domingo
Con el podio del Mundial 2026 a definirse esta tarde, todas las miradas del mundo futbolero se trasladarán después nuevamente al Hard Rock Stadium de Miami, escenario también de la gran final del domingo entre Argentina y España, donde Lionel Messi buscará ampliar aún más su ventaja como máximo goleador histórico de los Mundiales de fútbol, actualmente en solitario en la cima de esa clasificación con 21 tantos acumulados a lo largo de su carrera mundialista.
Para Kylian Mbappé, el partido de esta tarde representa la última oportunidad de la edición 2026 para acercarse un poco más a esa cifra histórica y seguir consolidando su lugar entre las grandes leyendas de la Copa del Mundo, incluso en una jornada donde el objetivo principal del torneo —levantar el trofeo— ya quedó fuera de su alcance tras la eliminación en semifinales ante la selección española.
Sea cual sea el resultado de esta tarde en Miami, el Mundial 2026 ya dejó grabado en la memoria colectiva el nombre de Mbappé como uno de los grandes protagonistas históricos de la competición, con números que lo colocan a un solo paso del récord absoluto de goles en la historia de los Mundiales de fútbol.




