España es campeona del mundo por segunda vez en su historia. La selección dirigida por Luis de la Fuente venció este domingo 1-0 a Argentina en la prórroga de la gran final del Mundial 2026, disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, con un solitario tanto de Ferrán Torres que puso fin, además, a la era dorada de Lionel Messi al frente de la selección argentina.
Un partido de máxima igualdad que se decidió en la prórroga
El encuentro, que arrancó a las 21:00 horas ante un estadio completamente abarrotado, tuvo un desarrollo parejo durante los 90 minutos reglamentarios, sin que ninguno de los dos equipos lograra romper el cero en el marcador. España impuso su característico dominio de la posesión —una media del 64% por partido durante todo el torneo— mientras que Argentina buscó aprovechar su efectividad ofensiva, la más alta del Mundial, con un 22% de conversión en sus disparos a puerta.
Sin embargo, fue en el tiempo extra donde La Roja terminó de imponer su superioridad. Con un control absoluto del balón y un despliegue físico que Argentina ya no pudo sostener, España encontró el gol decisivo a través de Ferrán Torres, sentenciando así una final que se resolvió por la mínima diferencia, pero con una contundencia estadística abrumadora: 20 remates totales para España frente a un sorprendente cero para la Albiceleste durante todo el partido.
La segunda estrella de la historia de España
Con este triunfo, España se corona campeona del mundo por segunda ocasión, sumando así su segunda estrella al escudo de la selección, dieciséis años después de aquel histórico título conseguido en Sudáfrica 2010. El equipo de Luis de la Fuente cierra de esta manera un Mundial 2026 prácticamente perfecto, en el que solamente encajó un gol en los siete partidos disputados y no permitió ni una sola anotación en jugada de balón parado en todo el torneo, un dato que resume la solidez defensiva que caracterizó a este equipo a lo largo de la competición.
El árbitro esloveno Slavko Vinčić fue el encargado de dirigir el encuentro y de pitar el final de un partido que quedará marcado en la memoria del fútbol mundial, no solo por el título conseguido por España, sino también por el peso histórico del rival derrotado.
El fin de la era Messi
Para Argentina, la derrota representa mucho más que la pérdida de un título: significa, muy probablemente, el cierre de la etapa más gloriosa de su selección, protagonizada durante casi dos décadas por Lionel Messi. El capitán argentino llegó a esta final habiendo disputado ya un récord histórico de 33 partidos mundialistas, una marca que ningún otro futbolista había alcanzado antes, y buscaba convertirse en el primer jugador en anotar en dos finales de Copas del Mundo consecutivas. Sin embargo, el astro argentino no pudo encontrar el gol esta tarde, y su selección se quedó sin marcar en toda la final, un desenlace que contrasta con la conquista del título obtenida en Catar 2022.
La Albiceleste, que llegaba como vigente campeona del mundo y buscaba su cuarta estrella, no pudo sostener el nivel mostrado en ediciones anteriores del torneo, y terminó rindiéndose ante una España que fue netamente superior durante los 120 minutos de juego.
Las figuras del partido
Del lado español, Mikel Oyarzabal llegó a la final como máximo goleador del combinado nacional en el Mundial, con 5 tantos anotados a lo largo del torneo, aunque el protagonismo goleador en la gran final terminó siendo para Ferrán Torres. Además, Lamine Yamal, titular indiscutible durante toda la competición, tuvo la oportunidad de convertirse en el futbolista más joven en disputar y ganar una final mundialista, un hito que consolida aún más la dimensión histórica de la actuación española en este torneo.
Por su parte, el portero Unai Simón llegaba a la final con opciones de superar el histórico registro de imbatibilidad de Iker Casillas en Sudáfrica 2010, en una muestra más de la solidez que exhibió la meta española durante todo el Mundial 2026.
En el bando argentino, Lionel Scaloni había introducido cambios respecto a la semifinal ante Inglaterra, apostando por una alineación más defensiva con el regreso de Rodrigo De Paul y Gonzalo Montiel, en un intento por frenar el poderío ofensivo de Lamine Yamal, Oyarzabal y Álex Baena. Pese al planteamiento más cauto, Argentina no logró generar ni un solo remate a lo largo de los 120 minutos, un dato que refleja la magnitud del dominio español.
Un espectáculo también fuera de la cancha
La final del Mundial 2026 no solo destacó por lo ocurrido dentro del terreno de juego. El evento contó con un espectáculo de entretiempo ampliado a 17 minutos —cinco más de lo habitual— para dar espacio a las actuaciones de artistas de la talla de Shakira, Justin Bieber, BTS y Madonna, mientras que antes del pitido inicial se realizó una presentación especial protagonizada por el streamer iShowSpeed.
La demanda por presenciar el partido en vivo también marcó récords: las últimas entradas disponibles en el mercado de reventa alcanzaron precios de entre 10.000 y 40.000 dólares, consolidando a esta final como uno de los eventos deportivos más cotizados de los últimos años.
Un cierre de ciclo para ambas selecciones
Más allá del resultado, esta final del Mundial 2026 quedará marcada como un punto de inflexión generacional para ambas selecciones. Mientras España celebra la consolidación de un proyecto liderado por futbolistas jóvenes como Lamine Yamal, Pau Cubarsí y Álex Baena bajo la dirección de Luis de la Fuente, Argentina deberá empezar a proyectar su futuro sin la certeza de contar con Messi en próximas convocatorias, cerrando así, previsiblemente, una de las etapas más brillantes en la historia del fútbol albiceleste.
Con este título, España se suma al selecto grupo de selecciones que han conseguido levantar la Copa del Mundo en más de una ocasión, y lo hace además con un torneo prácticamente invicto en materia defensiva, un antecedente que refuerza el argumento de quienes consideran a esta generación española como una de las más completas de las últimas décadas en el fútbol internacional.
El Mundial 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, cierra así su edición con España como nueva campeona del mundo, Argentina como subcampeona, e Inglaterra quedándose con el tercer lugar tras su vibrante triunfo sobre Francia, en un torneo que quedará en la historia por su nivel competitivo y por el cierre de ciclo de una de las máximas figuras que ha dado el fútbol en las últimas dos décadas.




